

Durante la época de frío, muchas personas notan que su piel se vuelve más seca, tirante e incluso sensible. Las bajas temperaturas, el viento y el uso constante de agua caliente afectan la barrera natural de la piel, provocando deshidratación y molestias. Por eso, es fundamental saber cómo mantener hidratada la piel en época de frío y evitar que estos cambios climáticos dañen su salud y apariencia.
En ProPiel, como clínica dermatológica en Guatemala, vemos con frecuencia cómo el frío agrava problemas cutáneos si no se toman las medidas adecuadas. A continuación, compartimos recomendaciones clave para cuidar la piel durante esta temporada.
En época de frío, la piel pierde hidratación con mayor facilidad debido a varios factores:
Estos factores debilitan la barrera cutánea, haciendo que la piel pierda agua y se vuelva más vulnerable a irritaciones, descamación y enrojecimiento.
El primer paso para mantener hidratada la piel en época de frío es revisar el tipo de limpiador que usamos. Los jabones agresivos eliminan los aceites naturales de la piel, empeorando la resequedad.
Recomendamos:
Una limpieza adecuada protege la barrera natural de la piel y facilita una mejor hidratación.

Un error común es esperar demasiado tiempo para aplicar la crema hidratante. Lo ideal es hacerlo cuando la piel aún está ligeramente húmeda, ya que esto ayuda a retener mejor el agua.
Es importante:
Este hábito sencillo marca una gran diferencia durante los meses de frío.
Aunque las duchas calientes son reconfortantes en clima frío, el agua a altas temperaturas elimina los aceites naturales de la piel.
Nuestra recomendación es:
De esta forma, ayudamos a mantener la piel protegida e hidratada.
El rostro y las manos son las zonas más expuestas al frío y al viento. Por eso, necesitan cuidados especiales.
Algunas recomendaciones prácticas:
En personas con piel propensa al acné, el frío puede empeorar la resequedad causada por algunos tratamientos. En estos casos, es clave contar con acompañamiento profesional, como el tratamiento para acné, que permite cuidar la piel sin comprometer su hidratación.
La hidratación no depende solo de los productos que aplicamos. Beber suficiente agua es fundamental para mantener la piel saludable, incluso cuando no sentimos tanta sed como en épocas de calor.
Además, una alimentación balanceada rica en vitaminas y antioxidantes contribuye a una piel más fuerte y resistente al frío.

El clima frío también puede ser una buena temporada para realizar ciertos tratamientos dermatológicos que mejoran la textura y calidad de la piel, siempre bajo supervisión médica.
En ProPiel contamos con opciones como:
Estos tratamientos, combinados con una rutina adecuada, ayudan a que la piel se mantenga saludable incluso en los meses más fríos.
Cada tipo de piel es diferente. Lo que funciona para una persona puede no ser ideal para otra, especialmente en época de frío. Por eso, acudir a una clínica dermatológica permite recibir un diagnóstico personalizado y un plan de cuidado adecuado.
En ProPiel evaluamos las necesidades específicas de cada paciente para recomendar productos y tratamientos que mantengan la piel hidratada, protegida y saludable durante todo el año.
Saber cómo mantener hidratada la piel en época de frío es clave para prevenir resequedad, irritaciones y otros problemas cutáneos. Con una rutina adecuada, productos correctos y el acompañamiento dermatológico indicado, es posible mantener la piel sana y luminosa incluso en los meses más fríos.
En ProPiel, trabajamos para cuidar la salud de tu piel con tratamientos especializados y asesoría profesional, ayudándote a mantenerla hidratada, protegida y en equilibrio durante cualquier temporada.